| Las citadas desavenencias entre Castilla y León, fueron aprovechadas por Portugal, que en contra de los acuerdos del Tratado de Sahagún, atacó hacia el oeste, entre las cuencas del Tajo y del Guardiana. Las fuerzas lusas al mando de Gerardo Sen Pavor, llegaron a tomar Trujillo y entre otras las localidades como Cáceres, Montanchez y Santa Cruz de la Sierra. Todo esto significaba impedir la conquista y la expansión leonesa hacia el sur, amenazando con apoderarse de la importante fortaleza de Badajoz. Fernando II no dudó en aliarse con los almohades para impedirlo, y de paso, forzar la retirada portuguesa de los territorios conquistado al sur del territorio leonés. |
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| Ibn Marwan deseaba levantar su ciudad sobre el cercano Cerro de la Orinaza al otro lado del Guadiana, donde más tarde se construyó el Fuerte de San Cristóbal. Pero las autoridades cordobesas no se lo permitieron, pues aquella posición se encontraba mejor defendía desde el sur. La nueva fortaleza tuvo una situación estratégica privilegiada otorgando a Badajoz una importancia capital en el control de la fronteras entre Al-Andalus y los reinos cristianos. Este se mantuvo a lo largo de varios siglos, desde la época Aftasí hasta las invasiones de almohades y almorávides, siendo siempre protagonista en las permanentes luchas con León, Castilla y Portugal. Tras la reconquista, cumplió su papel como llave del territorio en las incansables luchas que sostuvieron los dos reinos peninsulares y muy en especial en el transcurso de los múltiples eventos bélicos de la Guerra de la Independencia. |
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El documento gráfico más antiguo que se conoce de la ciudad de Badajoz data de 1641, momento histórico en que la frontera se pone en pié de guerra, en virtud de los enfrentamientos entre las coronas Castellana y Lusa. En el referido plano, se puede observar sin lugar a dudas, que en aquella época la fortificación de origen medieval coincidía en gran medida con los límites de las murallas modernas de Badajoz; es decir con los de la fortificación abaluartada. Pero en dicho monumento pueden observarse de forma muy clara, la existencia de gran número de torres albarranas que entre otros puntos se levantaban en el entorno de los baluartes de San Juan, Santiago y San José. En consecuencia queda demostrado, que las últimas fortificaciones musulmanas anteriores a la Reconquista, defendían una población cuya extensión era similar a la de 1641 y a la de los inicios del siglo XX. |
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Por la tanto es lógico pensar, que entre la primera fortificación levantada en tiempos de los Marwan y la del plano descubierto en Suecia, existieran diversas cercas que se fueron erigiendo conforme la ciudad fue creciendo. La primera de ellas sería la levantada por el fundador, posteriormente ampliada en la época aftásí. Más tarde, los almohades refuerzan la alcazaba y actúan igualmente sobre las cercas posteriores. Es así mismo previsible (aunque no demostrable), la existencia de otra cerca que desde San Andrés cubriera el Campo de San Juan y el Campo de la Cruz (actual plaza de Reyes Católicos). El conocido alfar del baluarte de San Roque (descubierto y desaparecido), las necrópolis de los baluarte de Santiago y San Juan (descubiertas y desaparecidas), dan fé de los límites de la población musulmana. |