Badajoz se perfila como la
capital de la frontera hispano portuguesa.
Nació con voluntad de llenar un
hueco geográfico y estratégico, y a lo largo de su historia, turbulenta e
incierta, sobrevivió a decenas de asedios, amortiguando los efectos que la
historia hubiera ocasionado en otros ámbitos geográficos, consiguiendo
renacer repetidamente de sus cenizas. |
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Independientemente del
interés que despiertan sus monumentos, Badajoz, se ha convertido en una ciudad
moderna, con vocación de servicio, que extiende su influencia, a un
amplio radio de 90 o 100 kilómetros. Los actuales y nuevos trazados de
autopistas, el futuro AVE Madrid-Lisboa, la Plataforma
Logística Internacional, su Palacio de Congresos y su Recinto Ferial, además
de su Gran Casino, constituyen un conjunto de elementos que le
proporcionarán una expansión sin precedentes. |