FORTIFICACIONES ABALUARTADAS

DE LA FRONTERA de EXTREMAdura Y ALENTEJo

Las relaciones entre los reinos de Portugal y España ha pasado a lo largo de la historia por una prolija serie de encuentros y desencuentros. Matrimonios entre familias reales originaron por una parte alianzas, y por otras grandes disputas sucesorias. Todo ello dió lugar a grandes conflictos penisulares, alentados por Inglaterra y Francia que temían una península ibérica unida y un imperio que sin duda dominaría el mundo. Estas luchas originaron la fortificación de la frontera, para aguantar en los tiempos de crisis el avance de los ejércitos invasores. Entre los siglos XVII y XVIII las nuevas técnicas de artillería quedaron obsoletas y las fortificacione medievales, resultaban muy vulnerables a este tipo de ataques. Las murallas se convirtieron en cortinas (mas bajas e inclinadas) y las torres en baluartes, elementos de forma pentagonal que toleraban mejor los impactos de los nuevos proyectiles. Así surgieron las fortificaciones abaluartadas que los reinos de Castilla y Portugal dispusieron a lo largo de la raya fronteriza.

Estas grandes fortalezas que normalmente rodeaban las ciudades, eran recintos de murallas abaluartadas, diseñadas por medio de un trazado geométrico, situando baluartes en puntos estratégicos y uniendo éstos por cortinas defendidas por profundos fosos. A veces, delante de cada cortina, se interponía una luneta o revellín, para protegerla debidamente.

Las puertas fortificadas se situaban en los costados de los baluartes o en medio de una cortina. En ambos casos, muchas veces se anteponía un revellín con puerta en recodo y puente levadizo.

Las alturas que rodeaban la fortificación, eran ocupadas por fuertes mas o menos grandes, que estaban relalizados con los mismos elementos defensivos, protegiendo la ciudad desde el exterior y cogiendo al enemigo entre dos fuegos.

Todo el recinto se completaba con otros elementos como caminos cubiertos, fosos, aspilleras, etc. Los costados de baluartes y revellines contaban, tanto en la fortaleza principal como en los fuertes, con numerosas piezas de artillería.

Todas estas fortificaciones forman un conjunto defensivo de características únicas en el mundo. Su estado de conservación e importantancia estratégica y militar son muy diferentes en cada caso. La única ciudad que conserva casi la totalidad de la obra militar, es Elvas. En esta misma localidad se sitúan el Fuerte de Nª Sª de Graça, conocido igualmente con el nombre de Fuerte de la Estrella. Construido por Lippe en el siglo XVII es posiblemente la fortaleza más inexpugnable de toda Europa. Badajoz fue la fortificación abaluartada más importante por su tamaño e importancia militar, pero gran parte de sus elementos fueron arrasados en la primera mitad del siglo XX.

Valencia de Alcántara y Olivenza por parte española son otros puntos importantes, junto a pequeñas obras de refuerzo en otras poblaciones como La Codosera o Alburquerque.

En Portugal, destacan de norte a sur, Castelo de Vide, Marvao, Portalegre, Estremoz, Jorumenha y Monsaraz.


CAMPO MAIOR   BADAJOZ   JUROMENHA
     
ELVAS       OLIVENZA
     
CASTELO DE VIDE   ESTREMOZ   ALCANTARA
     
MARWAO       VALENCIA DE ALCANTARA

 Antonio García Candelas

MERIDA

ELVAS

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